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Exhibición Mariposas :: Museo del Niño de Carolina

Para que una mariposa llegue a existir debe pasar por un proceso de transformación: de oruga a crisálida y finalmente la mariposa.

Este proceso de metamorfosis se aprecia en las diversas piezas que componen la escultura. Cada una de ellas representa a un niño en su proceso de crecimiento y desarrollo. La mariposa que se representa es la “Monarca”. Además de su belleza, se caracteriza por su resistencia y longevidad ya que puede llegar a vivir 12 veces más que otras mariposas. Y es capaz de viajar más de 4 mil kilómetros a pesar de las inclemencias del tiempo.

La pieza, ubicada en la recepción del Museo del Niño de Carolina, mide 16 pies de ancho x 13 pies de alto x 5 pies de profundidad y está confeccionada en acero inoxidable y pintura acrílica.

La Mariposa Monarca (Danaus plexippus) es conocida por su larga migración anual. Habita la franja fronteriza entre Canadá y los Estados Unidos durante el verano, cuando los días son largos y la temperatura es adecuada para alimentarse y reproducirse.

Con los primeros fríos de otoño viajan hacia México, hasta los bosques de Oyamel de Michoacán y del Estado de México, en colonias de hasta veinte millones de individuos. Allí permanecen hasta la primavera, para continuar con el viaje de vuelta, de más de 5 mil kilómetros, hacia Estados Unidos y Canadá. Y es que lo realmente increíble, anecdótico y maravilloso es que siendo el viaje completo tan largo, excede ampliamente el tiempo de vida de cada una de las mariposas que en cualquier momento lo componen. La mariposa Monarca vive 4 días como huevo, 2 semanas como oruga, 10 días como crisálida y de 2 a 3 semanas como mariposa. Por tanto son los huevos de las actuales los que eclosionan y continúan un viaje que ninguna conoce en su integridad.

La manera en que lo hacen y cómo la especie es capaz de volver a los mismos sitios tras varias generaciones de mariposas todavía es un misterio por descubrir.

La fortaleza y determinación de este insecto, de apariencia frágil y vulnerable se puede comparar a la del niño. Al igual que la mariposa, el desarrollo de los niños estarán llenos de dificultades y obstáculos, pero con perseverancia y el inculcarle buenos valores, podrá tener éxito en su vida.

Así que cuando visite el Museo del Niño de Carolina, podrá visualizar la METAMORFOSIS de sus pequeños a través de la imagen de la imponente escultura de la Mariposa Monarca.

José García Campos – Escultor